Entre los lirios, en medio del llano,
Hay un amigo de gran valor;
Quiero seguirle cual fiel cristiano,
Y ver Su gloria con gran fervor.
¡Oh, Salvador Jesús, divino Hijo de Dios!
Gracias por Tu luz que brilla en derredor;
Por mí sufriste la cruz,
Por mí moriste, Jesús.
Hoy te suplico, ven a mostrarme
Tu luz divina, oh buen Pastor;
Con Tu rebaño ven a llevarme
Al río vivo de gran amor.
¡Oh, Salvador Jesús, divino Hijo de Dios!
Gracias por Tu luz que brilla en derredor;
Por mí sufriste la cruz,
Por mí moriste, Jesús.
Óyeme ahora, Jesús amado,
Haz que disfrute Tu gran amor;
No me ocultes Tu rostro adorado,
Pues me salvaste de tanto error.
¡Oh, Salvador Jesús, divino Hijo de Dios!
Gracias por Tu luz que brilla en derredor;
Por mí sufriste la cruz,
Por mí moriste, Jesús.
Tu dulce voz es para mi alma
Más preciosa que el sol y luz;
No hay hermosura que traiga calma
Como la faz de mi buen Jesús.
¡Oh, Salvador Jesús, divino Hijo de Dios!
Gracias por Tu luz que brilla en derredor;
Por mí sufriste la cruz,
Por mí moriste, Jesús
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